Sobre la calle 21 de octubre, esquina avenida Capitán Vicente López, Barrio San Pedro en Chiapa de Corzo, se encuentran los restos de la casa de María Esther Hernández Silvano. Una más de las afectadas por el terremoto ocurrido este pasado jueves. De sobra está decir los datos oficiales de este temblor, cuando lo que realmente importa resaltar, es la desgracia que acontece a esta mujer, a su hija embarazada de ocho meses de gestación, a sus tres hijos y a su yerno. Todos inquilinos de un hogar que ahora se resume a escombros. Cuenta María, que el temblor despertó a la familia, quienes entre el desconcierto y el miedo, lograron escapar hacia el patio. Desde donde observaron como de poco en poco, comenzaban a caer las tejas. "Los cables se movían feo, el ruido de las cosas cayéndose nos aseguraba que empezamos a perder nuestro patrimonio, sin embargo estábamos juntos, con la fuerza suficiente para abrazarnos entre todos y pedirle a Dios, que pasara rápido el temblor". La tierra decidió calmarse y darle la opor
Chiapa de Corzo, otra víctima del sismo
Sobre la calle 21 de octubre, esquina avenida Capitán Vicente López, Barrio San Pedro en Chiapa de Corzo, se encuentran los restos de la casa de María Esther Hernández Silvano. Una más de las afectadas por el terremoto ocurrido este pasado jueves. De sobra está decir los datos oficiales de este temblor, cuando lo que realmente importa resaltar, es la desgracia que acontece a esta mujer, a su hija embarazada de ocho meses de gestación, a sus tres hijos y a su yerno. Todos inquilinos de un hogar que ahora se resume a escombros. Cuenta María, que el temblor despertó a la familia, quienes entre el desconcierto y el miedo, lograron escapar hacia el patio. Desde donde observaron como de poco en poco, comenzaban a caer las tejas. "Los cables se movían feo, el ruido de las cosas cayéndose nos aseguraba que empezamos a perder nuestro patrimonio, sin embargo estábamos juntos, con la fuerza suficiente para abrazarnos entre todos y pedirle a Dios, que pasara rápido el temblor". La tierra decidió calmarse y darle la opor