A lo largo de los años la historia revela que Chiapas no sólo es un estado rico en cuanto a biodiversidad de flora y fauna se refiere, también lo es en múltiples especies de insectos incrustados en ámbar y, en la actualidad, cuenta con una colección maravillosa de mil conchas y moluscos, lo que representa un avance importante para monitorear la salud de los ecosistemas locales, enfatizó Manuel Javier Avendaño Gil, investigador en la Dirección de Gestión, Investigación y Educación Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn). La importancia de obtener las piezas, dijo, es extensa, debido a que permiten medir el grado de deterioro que se ha provocado al medio ambiente; como un solo ejemplo básico, remarcó, "el chuti" -un caracol muy conocido en la región centro- se utiliza para hacer caldos y se convirtió en un alimento que se hacía con organismos que se encontraban en los afluentes que desembocan en el río Sabinal. Esto, enfatizó, se debía a que el agua que corría en esos espacios
Chiapas posee colección de mil conchas y moluscos
A lo largo de los años la historia revela que Chiapas no sólo es un estado rico en cuanto a biodiversidad de flora y fauna se refiere, también lo es en múltiples especies de insectos incrustados en ámbar y, en la actualidad, cuenta con una colección maravillosa de mil conchas y moluscos, lo que representa un avance importante para monitorear la salud de los ecosistemas locales, enfatizó Manuel Javier Avendaño Gil, investigador en la Dirección de Gestión, Investigación y Educación Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn). La importancia de obtener las piezas, dijo, es extensa, debido a que permiten medir el grado de deterioro que se ha provocado al medio ambiente; como un solo ejemplo básico, remarcó, "el chuti" -un caracol muy conocido en la región centro- se utiliza para hacer caldos y se convirtió en un alimento que se hacía con organismos que se encontraban en los afluentes que desembocan en el río Sabinal. Esto, enfatizó, se debía a que el agua que corría en esos espacios