Resguardado por la soledad y el descuido que alberga al parque Tuchtlán, Ciro Alvarado Rodríguez cuenta a Cuarto Poder que a pesar de ser un nómada en pleno siglo XXI, la condición no le resulta tan lastimosa cuando a diario prefiere las calles y semáforos de la capital, donde ofrece sus productos para poder vivir: "joven, caballero, buenos días, qué le parece, vivo de artesanías y dulces, desea algo". Entre una mochila negra; Ciro busca su única identificación oficial, una CURP, Alvarado Rodríguez dice que nació en el año de 1959, en Cacahoatán, Chiapas. A la vez, recuerda que tiene nueve hermanos, de los cuales él es cuarto. Menciona también que tuvo hijos y una esposa, sin embargo opta por reservarse el tema solo para él y las noches de consternación. Decide regresar a los años de gloria, esos donde tenía 19 años y emprendía el viaje hacia la ciudad de Tijuana, lugar donde vivió más de dos décadas y trabajó en la penitenciaría de La Mesa, ese quizá el trabajo que más orgulloso lo hizo sentir. Donde la músi
Ciro, un vagabundo oriundo de Cacahoatán
Resguardado por la soledad y el descuido que alberga al parque Tuchtlán, Ciro Alvarado Rodríguez cuenta a Cuarto Poder que a pesar de ser un nómada en pleno siglo XXI, la condición no le resulta tan lastimosa cuando a diario prefiere las calles y semáforos de la capital, donde ofrece sus productos para poder vivir: "joven, caballero, buenos días, qué le parece, vivo de artesanías y dulces, desea algo". Entre una mochila negra; Ciro busca su única identificación oficial, una CURP, Alvarado Rodríguez dice que nació en el año de 1959, en Cacahoatán, Chiapas. A la vez, recuerda que tiene nueve hermanos, de los cuales él es cuarto. Menciona también que tuvo hijos y una esposa, sin embargo opta por reservarse el tema solo para él y las noches de consternación. Decide regresar a los años de gloria, esos donde tenía 19 años y emprendía el viaje hacia la ciudad de Tijuana, lugar donde vivió más de dos décadas y trabajó en la penitenciaría de La Mesa, ese quizá el trabajo que más orgulloso lo hizo sentir. Donde la músi