Con riego mantienen viva la flor de muerto

En la localidad de Ribera Cupía, Chiapa de Corzo, la temporada de muertos comienza mucho antes de que los altares reciban sus flores. En los terrenos de cultivo, ente surcos y tierra un poco seca, las familias preparan el campo para que el cempasúchil llegue a mediados de este mes e inicios de noviembre con pétalos abiertos y su color natural. Falta de lluvias Doña Martha recorre desde temprano las parcelas junto con su familia. Revisa las plantas, observa el estado de la tierra y mantiene en funcionamiento un sistema de riego improvisado que colocaron en algunos puntos del campo; tema que este año cobró mayor importancia ante la poca lluvia que se presentó. Martha afirma que cada brote requiere atención ya que, detrás de cada flor, se acumulan horas de trabajo bajo el sol. “La ausencia de agua suficiente nos obligó a buscar alternativas para mantener vivos los cultivos. El riego permite humedecer los surcos y sostener las plantas durante los días en que el cielo permanece despejado”, explica. Hay que desta