Fernanda Trujillo Gutiérrez, titular de la Oficina de la Defensa del Consumidor (Odeco) en Tuxtla Gutiérrez, dio a conocer que los trabajos de la oficina de la zona sureste de la Procuraduría del Consumidor han dejado mucho que desear. Por esta razón, señaló que los chiapanecos cuando son víctimas de un abuso en el tema del consumo, están en la indefensión. En este sentido, dijo que en las ediciones del programa comercial del Buen Fin, incluyendo la de este 2023, la población debe tener cuidado al realizar sus compras, comparar precios y tomar la mejor decisión. Agregó que en la edición de 2022 la Odeco zona sureste apenas logró la recuperación de siete mil pesos, brindando poco más de 300 asesorías a los consumidores, las cuales fueron canalizadas a diferentes dependencias relacionadas con el tema. Trujillo Gutiérrez precisó que lo anterior refleja el poco trabajo que realiza dicha dependencia federal. “Hablando de un tema de trabajo, estas atenciones representan un numero ínfimo en una ciudad como Tuxtla
Consumidores están a merced de los abusos
Fernanda Trujillo Gutiérrez, titular de la Oficina de la Defensa del Consumidor (Odeco) en Tuxtla Gutiérrez, dio a conocer que los trabajos de la oficina de la zona sureste de la Procuraduría del Consumidor han dejado mucho que desear. Por esta razón, señaló que los chiapanecos cuando son víctimas de un abuso en el tema del consumo, están en la indefensión. En este sentido, dijo que en las ediciones del programa comercial del Buen Fin, incluyendo la de este 2023, la población debe tener cuidado al realizar sus compras, comparar precios y tomar la mejor decisión. Agregó que en la edición de 2022 la Odeco zona sureste apenas logró la recuperación de siete mil pesos, brindando poco más de 300 asesorías a los consumidores, las cuales fueron canalizadas a diferentes dependencias relacionadas con el tema. Trujillo Gutiérrez precisó que lo anterior refleja el poco trabajo que realiza dicha dependencia federal. “Hablando de un tema de trabajo, estas atenciones representan un numero ínfimo en una ciudad como Tuxtla