La corrupción, la impunidad y la inseguridad han tenido un crecimiento inusual, impiden el desarrollo del país y laceran la economía de los mexicanos, al haber pasado de ser una enfermedad para convertirse en una epidemia y después en una pandemia, advirtió el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos Walther. Los partidos políticos, las instituciones y órganos de gobierno han sido invadidos por la corrupción y "es tiempo de atacarla de fondo y no sólo con paliativos". Dijo que el gobierno federal ha permitido que se propague y no se han castigado a los responsables y planteó la necesidad de hacer funcional el Sistema Nacional Anticorrupción tanto a nivel federal como en los estados, en virtud de que "si no abatimos la corrupción no habrá presupuesto que alcance". Y es que no solamente se afecta a las grandes obras, sino también a las familias de menores recursos, tanto que "las clases populares destinan entre el 10 y el 15 por ciento de sus ingresos al pago
Corrupción, impunidad e inseguridad, las enfermedades del país
La corrupción, la impunidad y la inseguridad han tenido un crecimiento inusual, impiden el desarrollo del país y laceran la economía de los mexicanos, al haber pasado de ser una enfermedad para convertirse en una epidemia y después en una pandemia, advirtió el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos Walther. Los partidos políticos, las instituciones y órganos de gobierno han sido invadidos por la corrupción y "es tiempo de atacarla de fondo y no sólo con paliativos". Dijo que el gobierno federal ha permitido que se propague y no se han castigado a los responsables y planteó la necesidad de hacer funcional el Sistema Nacional Anticorrupción tanto a nivel federal como en los estados, en virtud de que "si no abatimos la corrupción no habrá presupuesto que alcance". Y es que no solamente se afecta a las grandes obras, sino también a las familias de menores recursos, tanto que "las clases populares destinan entre el 10 y el 15 por ciento de sus ingresos al pago