Tras varios días de permanecer esperando, migrantes venezolanos y cubanos pidieron a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) ser atendidos para iniciar su proceso de asilo. Éstos mencionaron que desde que se abrieron las oficinas provisionales en el parque ecológico Los Cerritos, al sur de Tapachula, están a la espera, sufriendo las inclemencias del tiempo, ya sea bajo el sol o la lluvia. Mencionaron que pareciera que se está dando preferencia a los extranjeros procedentes de Haití, África y Centroamérica. “Tenemos tres días haciendo fila en espera de que nos atienda, pero hasta el momento no hay avances, solo nos dicen que no nos movamos para evitar perder el turno”, mencionó el cubano Carlos Velázquez. Indicó que plantearon que se hagan filas por nacionalidades para que sea un proceso equitativo de acuerdo con su procedencia, sin favoritismos. Son miles de migrantes los que siguen llegando a Tapachula todos los días y presentándose ante las autoridades de la Comar y el Instituto Naciona
Cubanos y venezolanos exigen atención de Comar
Tras varios días de permanecer esperando, migrantes venezolanos y cubanos pidieron a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) ser atendidos para iniciar su proceso de asilo. Éstos mencionaron que desde que se abrieron las oficinas provisionales en el parque ecológico Los Cerritos, al sur de Tapachula, están a la espera, sufriendo las inclemencias del tiempo, ya sea bajo el sol o la lluvia. Mencionaron que pareciera que se está dando preferencia a los extranjeros procedentes de Haití, África y Centroamérica. “Tenemos tres días haciendo fila en espera de que nos atienda, pero hasta el momento no hay avances, solo nos dicen que no nos movamos para evitar perder el turno”, mencionó el cubano Carlos Velázquez. Indicó que plantearon que se hagan filas por nacionalidades para que sea un proceso equitativo de acuerdo con su procedencia, sin favoritismos. Son miles de migrantes los que siguen llegando a Tapachula todos los días y presentándose ante las autoridades de la Comar y el Instituto Naciona