Deja la navaja y toma una "espada de dos filos"

La noche oscura y lluviosa pasó. El sol tardó en salir, pero salió. Y en la v vida de Jorge Alfre do ocurrió algo similar. Tras estar inmerso en las drogas e intentar matar a su esposa tres veces con un machete, el exmilitar tuvo un giro de 180 grados en su vida. Ahora bolea calzados, sonríe, bendice. En su caja de chicles, antes cargaba navajas. Ahora, lleva una "espada de dos filos": La Biblia. Y la lee en todo tiempo. El sol asoma tímido en el oriente. Las nubes opacan su resplandor. Pero nada puede eclipsar la radiante sonrisa de un hombre que desde temprano llega a trabajar en la vía pública, frente al Sindicato del Cobach. Es Jorge Alfredo Zúñiga Jiménez. Tiene 52 años de edad, "pero me siento de 15", dice con jovialidad el nacido un 4 de agosto. Minutos antes, se despidió con una sonrisa y un beso de su esposa, Virginia Martínez Sánchez, al salir de su casa. También saludó y sonrió a los vecinos, a los pasajeros del colectivo que lo llevó a su trabajo. Y mientras instala su silla nu