Demuelen 500 viviendas por daño estructural

Al temor y al dolor ocasionados por el sismo magnitud 8.2 ocurrido el 7 de septiembre, muchos pobladores se enfrentan una semana después a una nueva etapa: la demolición de las viviendas que resultaron más dañadas. "Nos sentimos muy tristes por la demolición de la casa; yo llevo 28 años viviendo en ella y mi mamá mucho más, pero tiene que ser demolida porque ya no sirve para nada", dijo Alejandra, quien vive en Tonalá, uno de los municipios más afectados por el terremoto. "El sentimiento nos invade a todos, pero a la tristeza se agrega la incertidumbre porque las autoridades me dicen que demuelen la vivienda pero no se comprometen a construir una nueva", agregó en entrevista la mujer. En ese municipio serán demolidas alrededor de 500 viviendas de las seis mil reportadas con diferente grado de afectación, informó el alcalde, José Luis Castillejos Vila. En Paredón serán derrumbadas cien casas. Dos cuadras de esa localidad, habitada por 10 mil personas y dedicada cien por ciento a la pesca, quedaron devastadas,