Reclusos una vez más elevaron su voz para demandar el inicio de las investigaciones correspondientes en contra de José Hernández Márquez, director del Centro Estatal para la Reinserción Social de Sentenciados (CERSS) número 16, “El Encino”, puesto que consideran diversas irregularidades cometidas en su agravio. Por ello, buscan evitar que se concrete una huelga en el interior de la penitenciaría, de acuerdo con una misiva que ha sido enviada a medios de comunicación a través de los familiares. En la denuncia señalan que “el director del penal ha extorsionado imponiendo altas cuotas económicas que son cobradas por los voceros de cada nivel, quienes se encargan de amenazar, golpear e intimidar, diciendo que son los pagos exigidos por el director Márquez. “Cobran cuotas a las personas de nuevo ingreso, por visita conyugal y los teléfonos”. Estas situaciones, aseguran, fueron denunciadas a su paso por otros centros penitenciarios del estado. Según datos aportados por los reclusos —que piden el anonimato por temor
Denuncian agravios del director del CERSS 16
Reclusos una vez más elevaron su voz para demandar el inicio de las investigaciones correspondientes en contra de José Hernández Márquez, director del Centro Estatal para la Reinserción Social de Sentenciados (CERSS) número 16, “El Encino”, puesto que consideran diversas irregularidades cometidas en su agravio. Por ello, buscan evitar que se concrete una huelga en el interior de la penitenciaría, de acuerdo con una misiva que ha sido enviada a medios de comunicación a través de los familiares. En la denuncia señalan que “el director del penal ha extorsionado imponiendo altas cuotas económicas que son cobradas por los voceros de cada nivel, quienes se encargan de amenazar, golpear e intimidar, diciendo que son los pagos exigidos por el director Márquez. “Cobran cuotas a las personas de nuevo ingreso, por visita conyugal y los teléfonos”. Estas situaciones, aseguran, fueron denunciadas a su paso por otros centros penitenciarios del estado. Según datos aportados por los reclusos —que piden el anonimato por temor