La dermatitis atópica es una enfermedad crónica que comienza desde la infancia e impacta en la calidad de vida de las personas que la padecen. Inicia en el primer año de edad hasta en el 60 % de los casos y, en un 85 % de ellos, antes de los cinco años de edad. Susana Canalizo Almeida, presidenta de la Fundación Mexicana para la Dermatología, comentó que, es una enfermedad inflamatoria de la piel que provoca fuerte comezón y que predomina desde edades tempranas. De acuerdo con datos de la Guía de Referencia Rápida para el Tratamiento de la Dermatitis Atópica, el padecimiento puede persistir hasta la etapa adulta en un 60-70 % de los casos y durante la consulta médica de los pacientes se debe evaluar la gravedad para decidir el esquema terapéutico. En el caso de los niños, las lesiones se manifiestan en el rostro y posteriormente en la adolescencia y la adultez. Si bien desaparecen de la cara, surgen signos en zonas donde la piel tiene pliegues, como brazos, piernas y el cuello. “La mayor parte de las personas
Dermatitis atópica puede afectar desde la niñez
La dermatitis atópica es una enfermedad crónica que comienza desde la infancia e impacta en la calidad de vida de las personas que la padecen. Inicia en el primer año de edad hasta en el 60 % de los casos y, en un 85 % de ellos, antes de los cinco años de edad. Susana Canalizo Almeida, presidenta de la Fundación Mexicana para la Dermatología, comentó que, es una enfermedad inflamatoria de la piel que provoca fuerte comezón y que predomina desde edades tempranas. De acuerdo con datos de la Guía de Referencia Rápida para el Tratamiento de la Dermatitis Atópica, el padecimiento puede persistir hasta la etapa adulta en un 60-70 % de los casos y durante la consulta médica de los pacientes se debe evaluar la gravedad para decidir el esquema terapéutico. En el caso de los niños, las lesiones se manifiestan en el rostro y posteriormente en la adolescencia y la adultez. Si bien desaparecen de la cara, surgen signos en zonas donde la piel tiene pliegues, como brazos, piernas y el cuello. “La mayor parte de las personas