Un alto porcentaje de establecimientos dedicados a la venta de tortillas en Tuxtla Gutiérrez carece de las mínimas medidas sanitarias para el manejo del producto, toda vez que quienes despachan este alimento reciben el dinero con la misma mano con la que tocan la tortilla. Consumidores hicieron pública esta situación, luego de que la mayoría de empleados de estas tortillerías no utiliza guantes ni cubrebocas, lo que aumenta el riesgo de contagio, no sólo del virus del coronavirus, sino también de enfermedades gastrointestinales. "La mayoría de los empleados de las tortillerías en el centro de Tuxtla no usan cubrebocas, menos guantes, reciben el dinero y despachan al mismo tiempo; el temor es ante la presencia del virus, la tortilla que comemos pudiera estar contaminada", indicó Lucinda Flores, una ama de casa. En un recorrido por algunas tortillerías de la zona centro de la ciudad, se pudo constatar a empleados carecer de protección, incluso se pudo observar a estos trabajadores tocarse el rostro con la
Despachadores, sin las mínimas medidas de higiene
Un alto porcentaje de establecimientos dedicados a la venta de tortillas en Tuxtla Gutiérrez carece de las mínimas medidas sanitarias para el manejo del producto, toda vez que quienes despachan este alimento reciben el dinero con la misma mano con la que tocan la tortilla. Consumidores hicieron pública esta situación, luego de que la mayoría de empleados de estas tortillerías no utiliza guantes ni cubrebocas, lo que aumenta el riesgo de contagio, no sólo del virus del coronavirus, sino también de enfermedades gastrointestinales. "La mayoría de los empleados de las tortillerías en el centro de Tuxtla no usan cubrebocas, menos guantes, reciben el dinero y despachan al mismo tiempo; el temor es ante la presencia del virus, la tortilla que comemos pudiera estar contaminada", indicó Lucinda Flores, una ama de casa. En un recorrido por algunas tortillerías de la zona centro de la ciudad, se pudo constatar a empleados carecer de protección, incluso se pudo observar a estos trabajadores tocarse el rostro con la