Guadalupe Berenice Alegría Ramírez, hasta el 7 de octubre visitadora adjunta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), denunció su expulsión injustificado y violencia institucional contra ella y más de 30 compañeros, atribuidos a la administración de Horacio Culebro Borrayas. Informó que al menos seis personas; cuatro mujeres y dos hombres, fueron despedidas de la Visitaduría Adjunta Regional de San Cristóbal. Hechos Relató que el 14 de febrero de 2025 cursaba un embarazo de cuatro meses de alto riesgo y que el 16 del mismo mes, Rosa Pérez Pérez, su superior jerárquico, le notificó que por instrucciones del presidente debía presentarse el 17 de febrero en oficinas centrales. Pese a su incapacidad de reposo absoluto, acudió por necesidad laboral y fue encerrada una hora, donde la obligaron a firmar su adscripción a Tapachula. Tras advertir que haría públicas las violaciones, aseguró que el secretario particular del presidente le ofreció una disculpa y prometió que no se repetiría, aunque fue amenazad
Despiden y hostigan a visitadora de la CEDH
Guadalupe Berenice Alegría Ramírez, hasta el 7 de octubre visitadora adjunta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), denunció su expulsión injustificado y violencia institucional contra ella y más de 30 compañeros, atribuidos a la administración de Horacio Culebro Borrayas. Informó que al menos seis personas; cuatro mujeres y dos hombres, fueron despedidas de la Visitaduría Adjunta Regional de San Cristóbal. Hechos Relató que el 14 de febrero de 2025 cursaba un embarazo de cuatro meses de alto riesgo y que el 16 del mismo mes, Rosa Pérez Pérez, su superior jerárquico, le notificó que por instrucciones del presidente debía presentarse el 17 de febrero en oficinas centrales. Pese a su incapacidad de reposo absoluto, acudió por necesidad laboral y fue encerrada una hora, donde la obligaron a firmar su adscripción a Tapachula. Tras advertir que haría públicas las violaciones, aseguró que el secretario particular del presidente le ofreció una disculpa y prometió que no se repetiría, aunque fue amenazad