Después de elecciones no debe reinar el rencor

Una vez que han tomado posesión los nuevos Ayuntamientos en los 122 municipios y los 41 diputados del Congreso, el obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, pidió que "haya paz, que nos veamos como hermanos, que haya perdón mutuo y reconciliación entre contrarios". Lo que Dios nos enseña, remarcó, "es procurar la unidad, dentro de las legítimas diferencias personales y partidistas", al tiempo de reiterar que "Dios no quiere que sembremos odios y rencores, sino que nos pide que impulsemos métodos pacíficos de resistencia y que se puedan expresar las justas demandas de justicia y de verdad, pero sin dañar a la sociedad". Recordó que el jueves 1 de octubre tomaron posesión los diputados locales y la mayoría de los presidentes municipales, salvo algunos casos en que se formaron concejos, por irregularidades comprobadas en las elecciones del 19 de julio". En general, añadió el obispo, "todo aconteció en tranquilidad, en orden y en paz, aunque hubo casos muy preocupantes de vio