Desde el 22 y hasta el 26 de agosto pasado, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) realizó en la Unidad Médica de Atención Ambulatoria (UMAA) de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, la Jornada Monotemática de Oftalmología para consultar y operar a derechohabientes de la zona conurbada de la capital del estado. Durante esta jornada se valoró a 226 pacientes y se operaron 76, entre los que destaca doña Carmelita, de 58 años de edad, como cariñosamente la llaman las enfermeras de la unidad médica, quien desde hace nueve años sufría cataratas en el ojo izquierdo, producto de la diabetes tipo II que padece. "Tenía como nueve años que no veía por la diabetes que tengo, quizá dejé de ver porque no me cuidé como debe de ser. Cuando supe que me iban a operar me sentí muy contenta, muy feliz, y gracias a los doctores ya puedo ver; lo primero que vi fue a la doctora que me quitó el parche, luego vi a mi hija y a mi nietecita de dos años, que no la conocía; me llené de alegría y las abracé, no podía creer que ya las estaba
Devuelven vista a mujer de 58 años
Desde el 22 y hasta el 26 de agosto pasado, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) realizó en la Unidad Médica de Atención Ambulatoria (UMAA) de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, la Jornada Monotemática de Oftalmología para consultar y operar a derechohabientes de la zona conurbada de la capital del estado. Durante esta jornada se valoró a 226 pacientes y se operaron 76, entre los que destaca doña Carmelita, de 58 años de edad, como cariñosamente la llaman las enfermeras de la unidad médica, quien desde hace nueve años sufría cataratas en el ojo izquierdo, producto de la diabetes tipo II que padece. "Tenía como nueve años que no veía por la diabetes que tengo, quizá dejé de ver porque no me cuidé como debe de ser. Cuando supe que me iban a operar me sentí muy contenta, muy feliz, y gracias a los doctores ya puedo ver; lo primero que vi fue a la doctora que me quitó el parche, luego vi a mi hija y a mi nietecita de dos años, que no la conocía; me llené de alegría y las abracé, no podía creer que ya las estaba