Día de Muertos, festividad milenaria

La tradición de conmemorar a los muertos es tan antigua como la aparición de los primeros hombres sobre las tierras de Mesoamérica, desde tiempos milenarios el hombre prehispánico contaba con una cosmovisión relacionada con la muerte, figura que respetaba, admiraba y se le asemejaba. Los primeros mexicanos concebían a la muerte de una manera diferente a la actual, primeramente creían que el morir era transcender a otro mundo, a otro plano existencial; no era una cuestión bilateral cielo-infierno, sino un trayecto hacia otros mundos. La vida y la muerte estaban entrelazadas; los dioses prehispánicos del inframundo, de los cielos, de la vida y la muerte eran similares, compartían facultades, tributos y las semejanzas con sus creadores eran íntimas, paralelas. "Así es como los dioses nacen, mueren, aman, se reproducen, gozan y sufren al igual que ocurre con su creador: el hombre. Dioses iracundos o benévolos, buenos o malos, rencorosos o dadivosos, masculinos o femeninos, todos son revestidos de atributos que lo