Oriundo del municipio de Jiquipilas, Arturo Esquinca es un profesor de Braille, que imparte clases en la Biblioteca Pública Central Jaime Sabines, de la capital chiapaneca. Él mismo padece atrofia del nervio óptico desde los 19 años, hoy tiene 47, y aunque sufre de un 30% de pérdida visual, todas las tardes enseña a niños invidentes a leer y a escribir. Hace 28 años, cuando Arturo comenzó a perder la vista sin explicación médica alguna, las personas también comenzaron a perder sus rasgos ante su mirada dañada, por lo que él mismo comenzó a reconocer a la gente a través de la voz. Todo se había perdido. Era la idea que deambulaba ante la noticia que acechó de sorpresa los ojos de Arturo. Entre lágrimas, los recuerdos de pelota y campo, quedarían guardados en la memoria. La diversión se había acabado, sin embargo, aún faltaban muchas cosas por vivir y descubrir. Los niños, un mundo difícil de comprender, para quien no es uno de ellos y para quien ha olvidado que algún día lo fue. Arturo creció en un rancho, no
Discapacitado visual, ejemplo docente
Oriundo del municipio de Jiquipilas, Arturo Esquinca es un profesor de Braille, que imparte clases en la Biblioteca Pública Central Jaime Sabines, de la capital chiapaneca. Él mismo padece atrofia del nervio óptico desde los 19 años, hoy tiene 47, y aunque sufre de un 30% de pérdida visual, todas las tardes enseña a niños invidentes a leer y a escribir. Hace 28 años, cuando Arturo comenzó a perder la vista sin explicación médica alguna, las personas también comenzaron a perder sus rasgos ante su mirada dañada, por lo que él mismo comenzó a reconocer a la gente a través de la voz. Todo se había perdido. Era la idea que deambulaba ante la noticia que acechó de sorpresa los ojos de Arturo. Entre lágrimas, los recuerdos de pelota y campo, quedarían guardados en la memoria. La diversión se había acabado, sin embargo, aún faltaban muchas cosas por vivir y descubrir. Los niños, un mundo difícil de comprender, para quien no es uno de ellos y para quien ha olvidado que algún día lo fue. Arturo creció en un rancho, no