Este domingo es especial porque es el Domingo Mundial de las Misiones, donde se leerá al profeta Isaías. En este sentido, el sacerdote Hedilberto Pérez Vicente, integrante de la arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, expuso que “descubramos la grandeza de Dios, porque él es el único señor de la historia y puede elegir a quien guste para realizar sus planes”. “Lo hace con el rey Ciro, a quien le encarga participar precisamente de esta restitución de la dignidad del pueblo de Israel, por eso los israelitas regresaron a Judea a reconstruir su templo, a reconstruir su ciudad”. Mensaje evangélico Asimismo, en la homilía mencionó: “Estimados hermanos, este plan o este designio de Dios, nos dirá San Pablo, lo ha revelado en Jesucristo y lo ha manifestado a los apóstoles”. “¿Cuál es este designio? De que el evangelio que era para los judíos ahora dice que sea para los paganos, es decir, no lo quisieron recibir los judíos, pues los paganos también son partícipes de la salvación de Cristo, coherederos de las promesas de J
Domingo Mundial de las Misiones
Este domingo es especial porque es el Domingo Mundial de las Misiones, donde se leerá al profeta Isaías. En este sentido, el sacerdote Hedilberto Pérez Vicente, integrante de la arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, expuso que “descubramos la grandeza de Dios, porque él es el único señor de la historia y puede elegir a quien guste para realizar sus planes”. “Lo hace con el rey Ciro, a quien le encarga participar precisamente de esta restitución de la dignidad del pueblo de Israel, por eso los israelitas regresaron a Judea a reconstruir su templo, a reconstruir su ciudad”. Mensaje evangélico Asimismo, en la homilía mencionó: “Estimados hermanos, este plan o este designio de Dios, nos dirá San Pablo, lo ha revelado en Jesucristo y lo ha manifestado a los apóstoles”. “¿Cuál es este designio? De que el evangelio que era para los judíos ahora dice que sea para los paganos, es decir, no lo quisieron recibir los judíos, pues los paganos también son partícipes de la salvación de Cristo, coherederos de las promesas de J