Don Bulmaro, 50 años dando rostro al carnaval

A sus 66 años, don Bulmaro Morales no necesita presentarse con título. Se nombra artesano en talla de madera del municipio de Ocozocoautla y eso basta. En sus manos, la madera se transforma en rostro, gesto y voz. Toda una vida de dar vida “Da gusto y una felicidad trabajar sobre este elemento tan importante que nos proveen los árboles”, dice, y en esa frase cabe toda una vida dedicada a las máscaras que danzan en el carnaval coiteco. Cuenta que no tuvo maestro que le enseñara este oficio; aprendió sólo, desde niño, cuando a los 10 años decidió tallar su primera máscara ya que por las carencias no tenía una propia para salir de Chor. Narra que en sus tiempos usaba máscaras de cartón que hacía un vetusto artesano de nombre Alfredo, hoy ya fallecido. De esa necesidad, dice que nació la vocación. El amor que nunca se fue “Tuve que aprender, me gustó, me fue gustando y hasta hoy día sigo haciendo artesanías”, afirma Morales con pasión, como quien habla de un amor que nunca se fue. Desde los 15 años, la talla se