Doña Lupita, ejemplo para la sociedad

"Si Dios me permite voy a seguir estudiando. Tengo muchos deseos de aprender. Ahorita ya sé leer, escribir, sumar y restar, pero me falta lo más bueno: conocer", afirma doña Guadalupe Palacios García, quien a sus 93 años inició el mes pasado su educación secundaria en una escuela de nivel abierto en una de las colonias populares de Tuxtla Gutiérrez. La nonagenaria y tatarabuela mujer tiene un brillo en la mirada. Bríos renovados guían su conducta y sus decisiones. "Ojalá y yo pueda seguir adelante. Ése es mi mayor deseo. No me interesa la edad que tengo, lo que me importa es aprender lo que no aprendí de joven", afirmó. Doña Lupita ingresó este mes a la enseñanza secundaria en la Escuela Carlos Maciel Espinosa, ubicada en la Colonia Chiapas Solidario, en el sector poniente norte de la ciudad. En el centro educativo recibe clases mediante asesorías sabatinas y dominicales, impartidas por el profesor David Vázquez Juárez. "Ojalá y pueda yo seguir adelante. Ése es mi mejor deseo", dice la casi centenaria mujer,