Edmundo Rosas y su paso por Moscamed

“Recordar es vivir”, expresó con nostalgia el ingeniero Edmundo Rosas Matehuala, al evocar su paso –en las década de los 70- como trabajador en la planta de moscas estériles para combatir el gusano barrenador que se construyó en aquella época en Tuxtla Gutiérrez, casi en los límites con Chiapa de Corzo. “Cuando yo llegué a trabajar con una empresa de aire acondicionado en forma industrial, ya estaba la planta de producir moscas estériles, pero estaba medio descontrolada. Dijeron que se necesitaba producir moscas rápido porque el gusano barrenador avanzaba. Me comentaron sobre el proceso que se necesitaba y me puse a hacer números. Hice el proyecto porque cada área necesitaba una condición especial”, comentó. “En ese tiempo había ya una plaga de la mosca del gusano barrenador que venía de Centroamérica avanzando muy rápido y Estados Unidos dijo que había que detenerla rápido porque ataca al ganado”, agregó.       En entrevista recordó que “la planta productora era para esterilizar a las moscas y mezclarlas con