El presidente de la asociación de Empresarios Chiapanecos de la Industria de la Construcción (ECIC), Óscar Octavio Marina Alegría, comentó que el 2019 fue un año muy complicado para la industria de la construcción. Solo durante el primer semestre el valor de contratación de las empresas constructoras cayó más del 33 por ciento. Consideró que gran parte de esta fuerte caída en la actividad se debió al cambio de gobiernos en todos sus niveles, que en consecuencia causó retrasos en la distribución de los recursos federales, estatales y municipales. Manifestó que al depender Chiapas de los recursos generados por el burocratismo y la creación de infraestructura, con los recortes aplicados y toda la política de austeridad, se vivió ampliamente una falta de oportunidades, la cual se esperaría revertir hacia el próximo año. Aseveró que tal situación derivó en el cierre y reubicación a otros estados de varias empresas, con lo que se perdieron cientos de empleos formales directos e indirectos; por ello, la única espera
El 2019, año difícil para la industria: ECIC
El presidente de la asociación de Empresarios Chiapanecos de la Industria de la Construcción (ECIC), Óscar Octavio Marina Alegría, comentó que el 2019 fue un año muy complicado para la industria de la construcción. Solo durante el primer semestre el valor de contratación de las empresas constructoras cayó más del 33 por ciento. Consideró que gran parte de esta fuerte caída en la actividad se debió al cambio de gobiernos en todos sus niveles, que en consecuencia causó retrasos en la distribución de los recursos federales, estatales y municipales. Manifestó que al depender Chiapas de los recursos generados por el burocratismo y la creación de infraestructura, con los recortes aplicados y toda la política de austeridad, se vivió ampliamente una falta de oportunidades, la cual se esperaría revertir hacia el próximo año. Aseveró que tal situación derivó en el cierre y reubicación a otros estados de varias empresas, con lo que se perdieron cientos de empleos formales directos e indirectos; por ello, la única espera