El Estado reconoce culpa

El Estado mexicano reconoció su responsabilidad en el asesinato de tres indígenas tseltales, bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), ocurrido en el ejido Morelia municipio de Altamirano, el 7 de enero de 1994 y firmó con sus familiares, un acuerdo "para hacer justicia", como resultado de un convenio suscrito con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Durante el acto que se llevó a cabo en las oficinas de la Secretaría de Pueblos y Culturas Indígenas, con sede en Las Casas, el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa Cifrián, afirmó que "sabemos que el Estado tiene una responsabilidad, que ha pasado mucho tiempo y la intención es atender oportunamente lo más pronto que se pueda, cada uno de los compromisos". Algunos de los familiares de las víctimas y su abogado Miguel Ángel de los Santos, reclamaron la ausencia de integrantes del Ejército Mexicano, responsable del triple homicidio, a lo que Campa Cifrián respondió que por par