El lenguaje de las flores simbolismo preservado

Todos los rituales, fiestas tradicionales y ceremonias, tienen personajes que pasan casi desapercibidos. Su función no es menos importante que el anfitrión, el invitado o los músicos Los ramilleteros son así. Casi todos ven el fruto de su trabajo, pero no la identidad de sus creadores. Las fechas ceremoniales de la mayordomía y priostería zoque son los momentos para el lucimiento del joyyo-naqué, o en su traducción casi literal, flor costurada, es un atado y tejido de hojas y flores de un cromatismo que alude a la cosmovisión precolombina. Cualquiera puede ser ramilletero, pero solo la disciplina y la vinculación por autoadscripción o por herencia zoque, puede convertir a alguien en ramilletero floriado; y, finalmente, en maestro ramilletero. Esos son los tres cargos posibles a los que puede aspirar el tejedor de flores. El origen del joyyo-naqué se encuentra, según algunos, en las guerras floridas del pasado mesoamericano; en aquellas, la flor y el canto eran fundamentales. Para el arquitecto Sergio de la