Niñas y niños hablantes de la lengua zoque en el ejido Cálido, en Jitotol, sufren un proceso de desplazamiento lingüístico en la educación preescolar, el sistema los obliga a alfabetizarse en español, una lengua que no dominan, una imposición, exclusión y la pérdida de su cosmovisión. La investigación “Tensiones lingüísticas en la educación preescolar: el caso de una comunidad zoque en Chiapas” documenta que en el jardín de niños “Ignacio Manuel Altamirano Basilio”, ubicado en el municipio de Jitotol, la lengua materna de los alumnos “es ignorada”. Los autores Mónica Alejandra Astudillo, Kathia Núñez Patiño y Amadeo Hernández Silvano, documentaron que las clases se imparten exclusivamente en español, además los niños no comprenden las instrucciones y optan por callar. Un silencio resultado de un modelo que castellaniza y niega la lengua originaria. Testimonios “En la casa hablamos zoque, pero en la escuela es español. Yo le digo a mi hijo que aprenda porque, si no, se va a quedar. Aunque a veces viene triste
Enfrenta niñez zoque desplazamiento lingüístico
Niñas y niños hablantes de la lengua zoque en el ejido Cálido, en Jitotol, sufren un proceso de desplazamiento lingüístico en la educación preescolar, el sistema los obliga a alfabetizarse en español, una lengua que no dominan, una imposición, exclusión y la pérdida de su cosmovisión. La investigación “Tensiones lingüísticas en la educación preescolar: el caso de una comunidad zoque en Chiapas” documenta que en el jardín de niños “Ignacio Manuel Altamirano Basilio”, ubicado en el municipio de Jitotol, la lengua materna de los alumnos “es ignorada”. Los autores Mónica Alejandra Astudillo, Kathia Núñez Patiño y Amadeo Hernández Silvano, documentaron que las clases se imparten exclusivamente en español, además los niños no comprenden las instrucciones y optan por callar. Un silencio resultado de un modelo que castellaniza y niega la lengua originaria. Testimonios “En la casa hablamos zoque, pero en la escuela es español. Yo le digo a mi hijo que aprenda porque, si no, se va a quedar. Aunque a veces viene triste