Enfrentamiento de docentes y federales

El agente de la Policía Federal está sentado, amarrado, con la cabeza cubierta. A su alrededor todo el equipo de sus compañeros decomisado del camión de turismo en que se dirigían al hotel. La unidad destrozada. Un ataúd cercano y miles de maestros enardecidos, inquietan al elemento retenido. No hay tregua de ninguna de las dos partes en conflicto. El contingente magisterial partió de la fuente Diana Cazadora. Avanzó hacia el centro de la ciudad capital. Al frente, el ataúd de madera, color gris. Un poco más atrás, un cartel enorme con el nombre del profesor David Gemayel Ruiz Estudillo. La gente comentaba curiosa: "Ahí va el cuerpo del maestro fallecido". "No, no creo, es solo simbólico", dice otro. Hay maestros por doquier. Y tal vez uno que otro infiltrado que aprovecha la coyuntura. Desde la 1ª Sur a la 2ª Norte, desde la Calle Central a la 6ª Oriente, ya hay campamentos de maestros. Y los miles que llegan después se acomodan sobre la avenida Central. Y lo temido, pero previsto, ocurre en la 2ª Norte, en