Entre luces y sombras, la fotografía lo cambia todo

Recientemente en La Enseñanza, Casa de la Ciudad, en el municipio de San Cristóbal, se presentaron dos grandes exponentes del fotoperiodismo en México, Chiapas y otras partes del mundo: Antonio Turok y José Ángel Rodríguez. Sus fotografías permanecen en ese espacio cultural donde hasta el momento siguen deleitando las pupilas y trasladando a tiempos remotos, donde retrataron e inmortalizaron la problemática del levantamiento armando zapatista en las montañas de Chiapas, y la otra cara de los "hach winik" (Verdaderos hombres), en el corazón de la Selva Lacandona. Turok nace en 1955 en la Ciudad de México; a los 17 años surge el interés por involucrarse al ámbito del fotoperiodismo con colaboraciones en Aperture, Camera Work, Crónica, La Jornada, Double Take, Paris Match, Le Monde, Stern, The Independent y Proceso, entre otras. A esa edad llega al estado de Chiapas, donde vivió 25 años y comenzó de lleno a ejercer la carrera fotográfica. Es importante mencionar que este personaje es uno de los primeros en dar