El obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, afirma que "sí ha habido progreso y muchas cosas han mejorado en Chiapas [...] sin embargo, es innegable que en nuestro estado, hay muchas personas y comunidades donde hay niveles de marginación que duelen, preocupan y cuestionan". A través de un documento enviado a medios de comunicación, porque no hubo entrevista colectiva con la prensa como tradicionalmente acostumbra hacerlo después de la homilía dominical, el obispo Felipe Arizmendi Esquivel menciona que según las estadísticas recientemente dadas a conocer, ha aumentado el número de pobres en el país, aunque se ha reducido la pobreza extrema. Sin embargo, la forma de medir los niveles de pobreza es relativa. Entre los estados con mayor pobreza están Chiapas, Oaxaca y Guerrero, sobre todo si nos comparamos con Nuevo León, el Distrito Federal y otras entidades. Agregó que en Chiapas hay todavía mujeres descalzas, niñas y niños sin escuela, ancianos abandonados, casas de lámin
Existe progreso en el estado de Chiapas
El obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, afirma que "sí ha habido progreso y muchas cosas han mejorado en Chiapas [...] sin embargo, es innegable que en nuestro estado, hay muchas personas y comunidades donde hay niveles de marginación que duelen, preocupan y cuestionan". A través de un documento enviado a medios de comunicación, porque no hubo entrevista colectiva con la prensa como tradicionalmente acostumbra hacerlo después de la homilía dominical, el obispo Felipe Arizmendi Esquivel menciona que según las estadísticas recientemente dadas a conocer, ha aumentado el número de pobres en el país, aunque se ha reducido la pobreza extrema. Sin embargo, la forma de medir los niveles de pobreza es relativa. Entre los estados con mayor pobreza están Chiapas, Oaxaca y Guerrero, sobre todo si nos comparamos con Nuevo León, el Distrito Federal y otras entidades. Agregó que en Chiapas hay todavía mujeres descalzas, niñas y niños sin escuela, ancianos abandonados, casas de lámin