Pese a las recomendaciones que emitió la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez y de manera general el Episcopado Mexicano por la pandemia del Covid-19, este Domingo de Ramos algunas iglesias lucieron abarrotadas, lo cual generó molestia en algunos sectores de la población ante la emergencia sanitaria que se vive. Imágenes se viralizaron en redes sociales, en donde los fieles cristianos o feligreses se dieron cita en templos de algunos municipios para llevar a cabo la tradicional bendición de las palmas, muchas en forma de cruz. El primer ejemplo se dio en el "corazón" de Tuxtla Gutiérrez en la Iglesia del Calvario, en donde se observaron a decenas de fieles acudir este domingo en horarios de misa. Sin embargo, fue la población de Venustiano Carranza (San Bartolomé de los Llanos) quien causó mayor asombro, ya que en las gráficas se pudo constatar que salieron a las calles "ríos de gente" para realizar esta tradición anual y pedirle al Señor del Pozo que frene la entrada del coronavirus. Contrario a que muchos
Fieles se sienten invulnerables ante Covid-19
Pese a las recomendaciones que emitió la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez y de manera general el Episcopado Mexicano por la pandemia del Covid-19, este Domingo de Ramos algunas iglesias lucieron abarrotadas, lo cual generó molestia en algunos sectores de la población ante la emergencia sanitaria que se vive. Imágenes se viralizaron en redes sociales, en donde los fieles cristianos o feligreses se dieron cita en templos de algunos municipios para llevar a cabo la tradicional bendición de las palmas, muchas en forma de cruz. El primer ejemplo se dio en el "corazón" de Tuxtla Gutiérrez en la Iglesia del Calvario, en donde se observaron a decenas de fieles acudir este domingo en horarios de misa. Sin embargo, fue la población de Venustiano Carranza (San Bartolomé de los Llanos) quien causó mayor asombro, ya que en las gráficas se pudo constatar que salieron a las calles "ríos de gente" para realizar esta tradición anual y pedirle al Señor del Pozo que frene la entrada del coronavirus. Contrario a que muchos