Flor de mayo: entre la fe y la comunidad

Cada mes de mayo, comunidades zoques de Tuxtla Gutiérrez preservan una antigua tradición: cortar, ensartar y ofrendar la flor de mayo para adornar templos en honor a la Virgen María, combinando riqueza natural con identidad cultural. La flor de mayo no solo anuncia la llegada de una temporada, sino que también marca el inicio de una de las tradiciones más significativas de la región. Se trata de una planta que destaca por su resistencia a la sequía y su rápido crecimiento, convirtiéndose en un símbolo natural de fortaleza y renovación. De hojas anchas y con un tallo que emite una característica savia lechosa, la flor de mayo florece entre abril y junio, alcanzando su máximo esplendor en mayo. Mas allá de sus características botánicas, esta flor adquiere un profundo valor cultural y religioso. Religión Durante mayo, considerado el mes de la virgen María y de las madres, fieles católicos se organizan para recolectar cuidadosamente las flores, evitando dañar sus delicadas ramas. La recolección es un proceso