Gabina solo quiere que le hagan justicia

Durante dos años, Gabina Mar Pérez ha padecido diversas violencias del servicio médico público de su localidad, sin que a la fecha exista un castigo para los responsables del daño a su salud. En agosto de 2020, Gabina acudió al servicio médico del IMSS-Bienestar de Benemérito de las Américas con síntomas de parto. Primero le dijeron que su hija nacería en parto normal y después que sería cesárea. Cuando despertó, tras la intervención quirúrgica, su cuerpo se sentía diferente y le hizo saber a las enfermeras, pero fue ignorada. Los malestares incrementaron tras el efecto de los medicamentos. Los médicos de guardia la obligaron a caminar soportando los dolores, aun cuando no tenía fuerza en las piernas. De todas formas, Gabina fue dada de alta tres días después de la cesárea. Aunque estaba en casa, no pudo cargar ni amamantar a su bebé, relató Gabina en una entrevista vía telefónica. Al poco tiempo regresó al hospital. El mismo médico que atendió su cesárea se deslindó del problema y no le brindó un diagnósti