El arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Fabio Martínez Castilla, dio este domingo un mensaje de aliento para la población que actualmente se encuentra en desánimo por el contexto social, político y económico. Indicó que es necesaria la sabiduría del trabajo y de la perseverancia ante la realidad que toca vivir. Comentó que para bien de las familias y de la sociedad es necesario que todos sean sabios para no caer en el desorden social y en una posible desesperación por la situación económica que agraven el sentido social y ser responsables para el bien familiar y de la sociedad. "Por esa razón todos, pero de manera especial los que tenemos una responsabilidad sobre otras personas ya sea la familia, en la iglesia en la política, en la educación, las empresas, medios de comunicación, entre otros, necesitamos actuar primero con discernimiento, para buscar los que verdaderamente conviene para bien de la familia y de la comunidad, como decimos desde la fe buscando lo que es bueno o perfecto a los ojos de dios. No hay que
Iglesia hace llamado ante crisis económica
El arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Fabio Martínez Castilla, dio este domingo un mensaje de aliento para la población que actualmente se encuentra en desánimo por el contexto social, político y económico. Indicó que es necesaria la sabiduría del trabajo y de la perseverancia ante la realidad que toca vivir. Comentó que para bien de las familias y de la sociedad es necesario que todos sean sabios para no caer en el desorden social y en una posible desesperación por la situación económica que agraven el sentido social y ser responsables para el bien familiar y de la sociedad. "Por esa razón todos, pero de manera especial los que tenemos una responsabilidad sobre otras personas ya sea la familia, en la iglesia en la política, en la educación, las empresas, medios de comunicación, entre otros, necesitamos actuar primero con discernimiento, para buscar los que verdaderamente conviene para bien de la familia y de la comunidad, como decimos desde la fe buscando lo que es bueno o perfecto a los ojos de dios. No hay que