El sobrepeso y la obesidad, la diabetes, la hipertensión, el consumo de drogas, el sedentarismo y, en ocasiones, el consumo excesivo de bebidas energizantes, son los peores enemigos de la salud cardiovascular en la población joven. Los malos hábitos de alimentación, las adicciones (tabaquismo o consumo de drogas) y la falta de ejercicio inciden en los altos índices de ateroesclerosis coronaria. El director general del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre, del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), José Alfredo Merino, advirtió que los infartos se presentan cada vez más en jóvenes. Aproximadamente 20 por ciento de los pacientes que se atienden mediante el programa Asissste Infarto, 20 por ciento son menores de 40 años de edad, cuando hace dos décadas representaban apenas 5 por ciento. Entre los factores que contribuyen a estas muertes o enfermedad cardiovascular tempranas, está el consumo de drogas, en particular la cocaína. Hay pacientes de 22 años que inhalan
Infartos en jóvenes son cada vez más frecuentes
El sobrepeso y la obesidad, la diabetes, la hipertensión, el consumo de drogas, el sedentarismo y, en ocasiones, el consumo excesivo de bebidas energizantes, son los peores enemigos de la salud cardiovascular en la población joven. Los malos hábitos de alimentación, las adicciones (tabaquismo o consumo de drogas) y la falta de ejercicio inciden en los altos índices de ateroesclerosis coronaria. El director general del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre, del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), José Alfredo Merino, advirtió que los infartos se presentan cada vez más en jóvenes. Aproximadamente 20 por ciento de los pacientes que se atienden mediante el programa Asissste Infarto, 20 por ciento son menores de 40 años de edad, cuando hace dos décadas representaban apenas 5 por ciento. Entre los factores que contribuyen a estas muertes o enfermedad cardiovascular tempranas, está el consumo de drogas, en particular la cocaína. Hay pacientes de 22 años que inhalan