Instalaciones recreativas abandonadas

El Centro Familiar de Actividad Física y Recreativa (Cefar), una estructura en la que se habrían invertido alrededor de cien millones de pesos, todavía no ha sido entregado y aunque presuntamente ya fue concluido, presenta algunos daños en su estructura. Producto de una presunta mezcla de recursos entre Gobierno e iniciativa privada, su construcción inició hace tres años casi paralelamente con la actual administración municipal, en los antiguos campos de futbol del Bancrisa y desde sus inicios generó polémica. Tras el jaleo de los colonos de esa zona, autoridades municipales y la propia institución educativa Universidad Salazar (Iesch), hoy este complejo deportivo -convertido en un "elefante blanco"- se encuentra prácticamente abandonado, sin equipar y sin energía eléctrica. El anuncio de su construcción causó buena acogida porque se dijo que habría oportunidad de que los tapachultecos tuvieran acceso a un espacio de calidad para convivir con su familia y desarrollar actividades deportivas, ya que el complejo