El obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Rodrigo Aguilar Martínez, reveló que en pleno centro de la ciudad fue víctima de la ola de inseguridad, ya que un hombre intentó asaltarlo. "Fue en el andador Eclesiástico, a 30 metros de la catedral; iba caminando hacia el templo de Caridad, llevaba la caja del báculo y el portafolios con los ornamentos para la misa", dijo en la tradicional rueda de prensa dominical, después de la misa que oficia en el centro pastoral, sin que mencionara la fecha en que sucedieron los hechos. Explicó que la persona que lo interceptó "creyó que era algo valioso y me quiso jalar la caja del báculo, pero no, es lo que necesito para la misa". "Luego dejó el báculo y quiso jalarme el pectoral que es de ámbar y valioso para mí; bruscamente se me quedó viendo y se alejó sin más". "Tal vez en lo negro de su conciencia, perdido en la droga alcanzó a recapacitar que era la cruz y me dejó. "Era en pleno día, las ocho y media de la mañana. También he sido casi víctima, pero graci
Intentan asaltar al obispo de San Cristóbal
El obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Rodrigo Aguilar Martínez, reveló que en pleno centro de la ciudad fue víctima de la ola de inseguridad, ya que un hombre intentó asaltarlo. "Fue en el andador Eclesiástico, a 30 metros de la catedral; iba caminando hacia el templo de Caridad, llevaba la caja del báculo y el portafolios con los ornamentos para la misa", dijo en la tradicional rueda de prensa dominical, después de la misa que oficia en el centro pastoral, sin que mencionara la fecha en que sucedieron los hechos. Explicó que la persona que lo interceptó "creyó que era algo valioso y me quiso jalar la caja del báculo, pero no, es lo que necesito para la misa". "Luego dejó el báculo y quiso jalarme el pectoral que es de ámbar y valioso para mí; bruscamente se me quedó viendo y se alejó sin más". "Tal vez en lo negro de su conciencia, perdido en la droga alcanzó a recapacitar que era la cruz y me dejó. "Era en pleno día, las ocho y media de la mañana. También he sido casi víctima, pero graci