Jóvenes lacandones cultivan esperanza

En el corazón de la selva chiapaneca, un grupo de veinte jóvenes lacandones, hombres y mujeres, tejen con sus manos un futuro donde la sabiduría ancestral y la conciencia ambiental se funden. Se trata del Huerto Agroecológico Hach Winik, una iniciativa comunitaria que nace desde las raíces mismas de la cultura lacandona y que hoy es impulsada por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) a través del Monumento Natural Bonampak. Estos jóvenes, herederos de una tradición milenaria, han encontrado en la tierra una forma de resistencia y de reafirmación identitaria. Guiados por el conocimiento de sus abuelos y padres, como guardianes de las técnicas tradicionales de siembra de la milpa, han sumado nuevas prácticas agroecológicas aprendidas con el apoyo de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). El resultado es un modelo híbrido, tan fértil como esperanzador, y tiene como eje producir conservando y conservar produciendo. Soberanía alimentaria Pero el huerto Hach Winik