Este 14 de febrero unos mostraron su amor por la pareja, el novio o la amiga. Un grupo de jóvenes mostró su amor por Tuxtla, embelleciendo el Centro Histórico con macetas en casas y edificios que conservan aún el toque colonial en el barrio Santo Domingo. Joyas de poetas chiapanecos complementaron el trabajo de los voluntarios adheridos a varias asociaciones civiles. "Para el amor no hay cielo", dice en el crucero de la 2a Poniente y 2a Norte de Tuxtla Gutiérrez; es parte del poema escrito por Rosario Castellanos. Y si para el amor no hay cielo, para mostrar su amor sí hubo un suelo, en el cual se plasmaron ésta y otras gemas de poemas chiapanecos. Así, mientras unos fueron a los hoteles, restaurantes o cines, para mostrar el amor de pareja o amigos, un grupo de jóvenes plasmó su amor por Tuxtla. Amalia Parra Zebadúa arquitecta e integrante de Laboratorio Ciudadano, observaba la colocación de macetas en casas de adobe. Con cuidado taladraban el marco de ladrillo, sin tocar el adobe, cual si fuera sagrado. "M
Jóvenes muestran su amor por la capital
Este 14 de febrero unos mostraron su amor por la pareja, el novio o la amiga. Un grupo de jóvenes mostró su amor por Tuxtla, embelleciendo el Centro Histórico con macetas en casas y edificios que conservan aún el toque colonial en el barrio Santo Domingo. Joyas de poetas chiapanecos complementaron el trabajo de los voluntarios adheridos a varias asociaciones civiles. "Para el amor no hay cielo", dice en el crucero de la 2a Poniente y 2a Norte de Tuxtla Gutiérrez; es parte del poema escrito por Rosario Castellanos. Y si para el amor no hay cielo, para mostrar su amor sí hubo un suelo, en el cual se plasmaron ésta y otras gemas de poemas chiapanecos. Así, mientras unos fueron a los hoteles, restaurantes o cines, para mostrar el amor de pareja o amigos, un grupo de jóvenes plasmó su amor por Tuxtla. Amalia Parra Zebadúa arquitecta e integrante de Laboratorio Ciudadano, observaba la colocación de macetas en casas de adobe. Con cuidado taladraban el marco de ladrillo, sin tocar el adobe, cual si fuera sagrado. "M