El pasado 8 de enero las calles de Chiapa de Corzo estuvieron abarrotadas por la salida de La Chuntá como parte de la fiesta Grande; estos hombres vestidos de mujeres a la vieja usanza son el reflejo vivo de las tradiciones locales. En este Pueblo Mágico de Chiapas y México, los vestuarios son muy coloridos. La Chuntá luce una indumentaria que se compone de una blusa blanca o de cualquier otro color, algunas están bordadas. Baile por el pueblo A las características se suman el chin-chin, que utilizan en todo el recorrido y que advierte de su presencia en las calles del municipio. Sobre la cabeza también hay mucha creatividad con los banderines que simulan parte de los alimentos que se comparten con la población y de la unión de los barrios. La Chuntá sale varios días a bailar en Chiapa de Corzo; la alegría se vive desde la tarde y puede extenderse hasta altas horas de la noche. El tambor y el carrizo amenizan todo el trayecto. Lo que no puede faltar son los collares, los aretes y hasta las trenzas. Gerardo
La Chuntá, algarabía de un Pueblo Mágico
El pasado 8 de enero las calles de Chiapa de Corzo estuvieron abarrotadas por la salida de La Chuntá como parte de la fiesta Grande; estos hombres vestidos de mujeres a la vieja usanza son el reflejo vivo de las tradiciones locales. En este Pueblo Mágico de Chiapas y México, los vestuarios son muy coloridos. La Chuntá luce una indumentaria que se compone de una blusa blanca o de cualquier otro color, algunas están bordadas. Baile por el pueblo A las características se suman el chin-chin, que utilizan en todo el recorrido y que advierte de su presencia en las calles del municipio. Sobre la cabeza también hay mucha creatividad con los banderines que simulan parte de los alimentos que se comparten con la población y de la unión de los barrios. La Chuntá sale varios días a bailar en Chiapa de Corzo; la alegría se vive desde la tarde y puede extenderse hasta altas horas de la noche. El tambor y el carrizo amenizan todo el trayecto. Lo que no puede faltar son los collares, los aretes y hasta las trenzas. Gerardo