Guadalupe Herrera Mendoza, conocida como la "la jefa Lupita", es un gran ejemplo de superación profesional. Hoy tiene un encargo importante dentro de la Jefatura de Trabajo Social de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) número 13 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Chiapas. Nunca tuvo limitantes a pesar de no contar con una de sus extremidades en la parte superior del cuerpo. Justo en el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, mandó un mensaje contundente: que este sector de la población no tenga miedo de enfrentar los retos que vengan para que cumplan sus sueños. Puesto que su malformación no ha impedido que tenga un desarrollo social y personal. Labor maratónica Su familia ha sido clave para que pueda realizar múltiples actividades en, prácticamente, cualquier espacio. "Ser una persona con discapacidad es una carrera maratónica. Nunca se está preparado para las dificultades, para los estigmas y la discriminación. Los padres no saben cómo manejarlo, pero yo agradezco el
"La jefa Lupita", ejemplo de superación profesional
Guadalupe Herrera Mendoza, conocida como la "la jefa Lupita", es un gran ejemplo de superación profesional. Hoy tiene un encargo importante dentro de la Jefatura de Trabajo Social de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) número 13 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Chiapas. Nunca tuvo limitantes a pesar de no contar con una de sus extremidades en la parte superior del cuerpo. Justo en el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, mandó un mensaje contundente: que este sector de la población no tenga miedo de enfrentar los retos que vengan para que cumplan sus sueños. Puesto que su malformación no ha impedido que tenga un desarrollo social y personal. Labor maratónica Su familia ha sido clave para que pueda realizar múltiples actividades en, prácticamente, cualquier espacio. "Ser una persona con discapacidad es una carrera maratónica. Nunca se está preparado para las dificultades, para los estigmas y la discriminación. Los padres no saben cómo manejarlo, pero yo agradezco el