En el marco de la presentación del libro Qué pensás que estoy leyendo, 20 cuentos comitecos, de Enrique Robles Solís, el coordinador de los Diálogos por la Transformación, Juan Carlos Gómez Aranda, aseguró que la Nueva ERA será propicia para impulsar el programa cultural más ambicioso que jamás existió en Chiapas para promover, rescatar y difundir la obra de los creadores chiapanecos, con el impulso del gobernador electo, Eduardo Ramírez. Acompañando al maestro Alfredo Palacios Espinosa, Gómez Aranda indicó que el Doctor Eduardo Ramírez ha acreditado su orgullo por el legado histórico de los más de dos mil años de brillo de la cultura de Chiapas, por lo que por convicción dará impulso al programa más ambicioso que ha existido en la entidad, inspirado en el movimiento por la Chiapanequidad, que reconoce y revalora nuestras raíces ancestrales. Resaltó lo publicado hace unos días por el gobernador electo, de “que Chiapas concentra una riqueza que merece ser puesta ante los ojos del mundo, no solo bajo el propósi
La Nueva ERA impulsará programas culturales
En el marco de la presentación del libro Qué pensás que estoy leyendo, 20 cuentos comitecos, de Enrique Robles Solís, el coordinador de los Diálogos por la Transformación, Juan Carlos Gómez Aranda, aseguró que la Nueva ERA será propicia para impulsar el programa cultural más ambicioso que jamás existió en Chiapas para promover, rescatar y difundir la obra de los creadores chiapanecos, con el impulso del gobernador electo, Eduardo Ramírez. Acompañando al maestro Alfredo Palacios Espinosa, Gómez Aranda indicó que el Doctor Eduardo Ramírez ha acreditado su orgullo por el legado histórico de los más de dos mil años de brillo de la cultura de Chiapas, por lo que por convicción dará impulso al programa más ambicioso que ha existido en la entidad, inspirado en el movimiento por la Chiapanequidad, que reconoce y revalora nuestras raíces ancestrales. Resaltó lo publicado hace unos días por el gobernador electo, de “que Chiapas concentra una riqueza que merece ser puesta ante los ojos del mundo, no solo bajo el propósi