Uriel Pérez Mazariegos es un pintor de 47 años de edad, quien ha dedicado 20 años de su vida a su visión del arte, adquiriendo todos sus conocimientos a través de viajes que ha realizado por diversos estados de la República, permitiéndole aprender nuevas técnicas artísticas. Desde niño se dio cuenta de sus habilidades y su gusto por el dibujo, por lo que decidió aprender para poder dedicarse profesionalmente a lo que le apasiona. "No tuve una preparación profesional ya que mi situación económica no me lo permitía, además las escuelas de pintura que habían en ese entonces solo te enseñaban lo básico, por lo que decidí viajar para poder enriquecer mis conocimientos", expresó. Todos su aprendizaje sobre pintura lo adquirió en talleres de Guadalajara, Veracruz, Yucatan y la Ciudad de México, en donde se acercó a los maestros con la finalidad de dar a conocer su experiencia y adquirir nuevos conocimientos. Nació en la ciudad de Comitán de Domínguez pero decidió mudarse a Tuxtla Gutiérrez, en donde conoció a su
La pintura como herramienta de desarrollo
Uriel Pérez Mazariegos es un pintor de 47 años de edad, quien ha dedicado 20 años de su vida a su visión del arte, adquiriendo todos sus conocimientos a través de viajes que ha realizado por diversos estados de la República, permitiéndole aprender nuevas técnicas artísticas. Desde niño se dio cuenta de sus habilidades y su gusto por el dibujo, por lo que decidió aprender para poder dedicarse profesionalmente a lo que le apasiona. "No tuve una preparación profesional ya que mi situación económica no me lo permitía, además las escuelas de pintura que habían en ese entonces solo te enseñaban lo básico, por lo que decidí viajar para poder enriquecer mis conocimientos", expresó. Todos su aprendizaje sobre pintura lo adquirió en talleres de Guadalajara, Veracruz, Yucatan y la Ciudad de México, en donde se acercó a los maestros con la finalidad de dar a conocer su experiencia y adquirir nuevos conocimientos. Nació en la ciudad de Comitán de Domínguez pero decidió mudarse a Tuxtla Gutiérrez, en donde conoció a su