En pleno siglo XXI aún sigue siendo vergonzoso hablar sobre sexualidad, y expresarlo mediante ilustraciones en algunas ocasiones puede ser contraproducente. Como en el caso de las series de la artista plástica Astrid Breiter, que entre las personas más conservadoras causó revuelo. En la serie ¡Oh, chiapaneca mi amor! se puede observar a una chiapaneca y a un parachico semidesnudos. Los personajes representativos de la fiesta grande de Chiapa de Corzo se encuentran en diversas posiciones que aluden a la pasión amorosa y a la sensualidad. Según la artista plástica, "la gente se molesta cuando usas en las ilustraciones objetos o personificaciones tradicionales mezclados con la sexualidad, algo que forma parte del ser humano. Es como si utilizara a una virgen. La gente se molestaría porque tienen una imagen de algo puro y santo". La sexualidad es definida como anatomía y fisiología. La anatomía la describe como el cuerpo, mientras que la fisiología es la función del organismo. Por ejemplo, la química que sentimo
La sexualidad, parte de la naturaleza humana
En pleno siglo XXI aún sigue siendo vergonzoso hablar sobre sexualidad, y expresarlo mediante ilustraciones en algunas ocasiones puede ser contraproducente. Como en el caso de las series de la artista plástica Astrid Breiter, que entre las personas más conservadoras causó revuelo. En la serie ¡Oh, chiapaneca mi amor! se puede observar a una chiapaneca y a un parachico semidesnudos. Los personajes representativos de la fiesta grande de Chiapa de Corzo se encuentran en diversas posiciones que aluden a la pasión amorosa y a la sensualidad. Según la artista plástica, "la gente se molesta cuando usas en las ilustraciones objetos o personificaciones tradicionales mezclados con la sexualidad, algo que forma parte del ser humano. Es como si utilizara a una virgen. La gente se molestaría porque tienen una imagen de algo puro y santo". La sexualidad es definida como anatomía y fisiología. La anatomía la describe como el cuerpo, mientras que la fisiología es la función del organismo. Por ejemplo, la química que sentimo