Limpiando por los que no limpian

Parafraseando el poema del sembrador, que dice: "hay que sembrar por los que no siembran", ayer un ejército limpió por los que no limpian las tumbas y pasillos del camposanto principal de la capital chiapaneca, la mayoría aprobó el trabajo, unos pocos lo denostaron. La venta de flores es tímida, pocos vendedores sobre la 4a Sur, sobre la 9a Sur, de plano aún no llegan. Hay poca demanda a dos días del Día de muertos. Unos cuantos llevan flores en sus brazos mientras avanzan por el pasillo principal. María Luisa y su hija van a ver sus padres y abuelos, que yacen allí desde hace 20 años. Al ver el trabajo de limpieza general en el Panteón Municipal, aprueban la tarea. "Está muy bien, se ve bonito limpio", dicen y siguen su camino. Es que el director de Mercados y Panteones de Tuxtla Gutiérrez, Wagner Escobedo Ortega, coordinó un ejército de 250 personas en labores de limpieza general. Normalmente en el camposanto principal y más antiguo de Tuxtla, laboran siete personas: José, Eliezer, Arturo, Leni, Vicente y