Limpiaparabrisas, un oficio sufrido

La falta de empleo ha provocado que decenas de cruceros en Comitán se vean plagados de personas, en su mayoría jóvenes, que intentan limpiar los parabrisas de los vehículos que se encuentran esperando que el semáforo cambie a luz verde. Los jóvenes esperan que el semáforo esté en rojo para sacar una botella y aventar la espuma a los cristales de los vehículos, posteriormente retiran con un plástico el agua con jabón, todo esto en el menor tiempo posible ya que algunos semáforos tan solo tardan 20 segundos para cambiar de color. Alberto, quien se acompaña de otro joven que negó proporcionar su nombre por "temor", dijo entre dientes que era originario de Tuxtla Gutiérrez. Ellos brincan hacia los carros para limpiar el último rincón del parabrisas con total rapidez para que su "cliente" no se desespere. Cerca del mediodía, con el sol a cuestas, los limpiaparabrisas en repetidas ocasiones son rechazados, porque los automovilistas que los observan con gesto de molestia, les levantan el dedo para indicarles que no