En su mensaje dominical ante el segundo domingo de Adviento, el obispo de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, dijo que es tiempo en que los católicos se preparen para la llegada del niño Jesús y la celebración de la Navidad. Invitó a la reflexión "en el camino de nuestras vidas, a preparar el camino con el corazón dispuesto a contemplar y sumarse al paso del Señor"; se refirió a la confesión y al bautismo como signos de revisión humilde de la vida y el reinicio existencial. Expuso que después de dos años, "que por razones de prevención sanitarias tuvimos que guardarnos en casa, volver a las peregrinaciones es un acto y manifestación de la fe". Hizo un llamado a la comunidad a no perder el sentido espiritual durante la celebración en torno "a la virgen de Guadalupe y de nuestro Señor" el próximo 12 de diciembre. Pidió "no caer en los excesos de glotonería y perdición", pero sí a celebrar con gozo espiritual y con fiesta fraterna la solemnidad. "La fiesta no debe ser solo entorno al Señor, sino a nuestros herm
Llama obispo a celebrar con sentido espiritual
En su mensaje dominical ante el segundo domingo de Adviento, el obispo de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, dijo que es tiempo en que los católicos se preparen para la llegada del niño Jesús y la celebración de la Navidad. Invitó a la reflexión "en el camino de nuestras vidas, a preparar el camino con el corazón dispuesto a contemplar y sumarse al paso del Señor"; se refirió a la confesión y al bautismo como signos de revisión humilde de la vida y el reinicio existencial. Expuso que después de dos años, "que por razones de prevención sanitarias tuvimos que guardarnos en casa, volver a las peregrinaciones es un acto y manifestación de la fe". Hizo un llamado a la comunidad a no perder el sentido espiritual durante la celebración en torno "a la virgen de Guadalupe y de nuestro Señor" el próximo 12 de diciembre. Pidió "no caer en los excesos de glotonería y perdición", pero sí a celebrar con gozo espiritual y con fiesta fraterna la solemnidad. "La fiesta no debe ser solo entorno al Señor, sino a nuestros herm