Los 100 años de un cronista local

Con una memoria prodigiosa y un sentido del humor fenomenal, Rubén López Cárcamo nos presenta un párrafo de su libro Antier, cuando éramos menos, y abre una página de larga vida. Celebró 100 años de existencia. Es un destacado tuxtleco. La charla es en su acogedora casa de Las Brisas, en la avenida Aire. En la cocina preparan la rica comida para la celebración. Las mesas están listas en el patio. Rubén viste una playera blanca, alusiva a tan significativa fecha. Dice: "Mis primeros 100 años... y voy por más". Rubén nació, creció y vivió hasta los 25 años, en la casa ubicada en la 5a Poniente, entre la Avenida Central y 1a Norte de la capital chiapaneca. Tenía el número 7. La calle se llamó un tiempo Las Palmas y luego retornó a su nombre original. Allí permaneció hasta los 25 años, cuando en 1942 decidió formar su propio nido de amor. Se unió a María Patrocinia Mátuz León, con quien procreó a Rubén y Jorge Arturo. En realidad a Rubén lo identifican más por el apellido materno. Pocos saben, pero el padre abando