Los "pies cansados" volvieron a caminar. Esta vez para sumarse al contingente de normalistas que, en el marco de los 50 meses cumplidos por la desaparición de 43 compañeros de Ayotzinapa, exigieron justicia. Los desplazados clamaron por el retorno a sus hogares. Esta vez, partieron del Parque Bicentenario, cuando el sol se ocultaba en el horizonte, piadoso, para que la oscuridad cubriera el rostro de quienes esta vez no usaron los paliacates para ocultar su identidad. Los gritos resonaron por la Avenida Central de Tuxtla Gutiérrez. Eran estudiantes de la Escuela Normal Superior de Chiapas (Ensch), Escuela Normal "Jacinto Canek", Normal Rural Mactumactzá y miembros de la Cenech. Caminata Una enorme manta blanca marcaba diferencia. No era de normalistas, sino de personas que integran la "caravana de pies cansados", que recién llegaron de San Cristóbal. Un grupo era del Ejido Puebla municipio de Chenalhó. El otro, de los ejidos Tenango y Cintalapa, ambos del municipio de Ocosingo. Pedían al gobierno del estado
Los "pies cansados" volvieron a caminar
Los "pies cansados" volvieron a caminar. Esta vez para sumarse al contingente de normalistas que, en el marco de los 50 meses cumplidos por la desaparición de 43 compañeros de Ayotzinapa, exigieron justicia. Los desplazados clamaron por el retorno a sus hogares. Esta vez, partieron del Parque Bicentenario, cuando el sol se ocultaba en el horizonte, piadoso, para que la oscuridad cubriera el rostro de quienes esta vez no usaron los paliacates para ocultar su identidad. Los gritos resonaron por la Avenida Central de Tuxtla Gutiérrez. Eran estudiantes de la Escuela Normal Superior de Chiapas (Ensch), Escuela Normal "Jacinto Canek", Normal Rural Mactumactzá y miembros de la Cenech. Caminata Una enorme manta blanca marcaba diferencia. No era de normalistas, sino de personas que integran la "caravana de pies cansados", que recién llegaron de San Cristóbal. Un grupo era del Ejido Puebla municipio de Chenalhó. El otro, de los ejidos Tenango y Cintalapa, ambos del municipio de Ocosingo. Pedían al gobierno del estado