Máquinas tragamonedas, un delito de explotación

Las máquinas tragamonedas que iniciaron como negocios clandestinos, hoy se han convertido en un próspero negocio que inunda a Tapachula, son una fuente de ingresos para quienes desde el anonimato explotan este tipo de juegos de azar y las autoridades que las protegen entre estas la propia PGR, esto se ha convertido en un problema de salud pública y además son espacios donde se propicia la comisión de diversos delitos. La ausencia de control en juegos de azar como las máquinas tragamonedas, las rifas que recientemente empezaron a realizar grupos de personas provenientes de otros lugares que con megáfonos las promocionan con premios de cuatro a 20 mil pesos, la venta de discos musicales y películas piratas, son sólo parte de la omisión de la autoridad en Tapachula de la Subdelegación de la PGR a cargo de Víctor Manuel Acosta Torres. Y es que en la temporada decembrina, muchos negocios cambian de giro para convertirlos en mini casinos en los que niños, mujeres y población en general se convierten en asiduos cli