Alrededor de 200 habitantes de Chamula realizaron una manifestación religiosa para pedir por la paz, la unidad y la reconciliación en ese municipio, donde el 23 de julio pasado fueron asesinados a balazos el alcalde Domingo López González, el síndico Narciso Lunes Hernández y tres personas más por la disputa del poder. La manifestación partió a las 11 horas del templo de El Carmen, ubicado a tres cuadras del Parque Central, y concluyó en la Catedral de San Cristóbal, donde el obispo Felipe Arizmendi Esquivel ofició una misa. En entrevista, Arizmendi Esquivel dijo que "ellos quieren de esta forma poner también su granito de arena, en el sentido de que no son indiferentes al sufrimiento de su pueblo sino que con la oración, el sacrificio, la penitencia y la peregrinación quieren hacer algo más por su pueblo, que es buscar la misericordia, la reconciliación, la paz y la unidad". Agregó que la peregrinación fue organizada desde hace dos meses por la Parroquia de San Juan Chamula con su párroco, Víctor Manuel Pér
Marchan por la paz y la reconciliación
Alrededor de 200 habitantes de Chamula realizaron una manifestación religiosa para pedir por la paz, la unidad y la reconciliación en ese municipio, donde el 23 de julio pasado fueron asesinados a balazos el alcalde Domingo López González, el síndico Narciso Lunes Hernández y tres personas más por la disputa del poder. La manifestación partió a las 11 horas del templo de El Carmen, ubicado a tres cuadras del Parque Central, y concluyó en la Catedral de San Cristóbal, donde el obispo Felipe Arizmendi Esquivel ofició una misa. En entrevista, Arizmendi Esquivel dijo que "ellos quieren de esta forma poner también su granito de arena, en el sentido de que no son indiferentes al sufrimiento de su pueblo sino que con la oración, el sacrificio, la penitencia y la peregrinación quieren hacer algo más por su pueblo, que es buscar la misericordia, la reconciliación, la paz y la unidad". Agregó que la peregrinación fue organizada desde hace dos meses por la Parroquia de San Juan Chamula con su párroco, Víctor Manuel Pér