María Hernández, zapoteca oriunda del municipio de Juajuapan de León, Oaxaca, es una hábil y talentosa artesana que desde hace un par de años se abre paso en Chiapas con sus ya conocidas bolsas elaboradas a mano. La mujer de 55 años de edad expone que la necesidad de sostener su hogar, y por la grave crisis que prevalece en su estado y ciudad natal, probaron suerte viajando al vecino estado de Chiapas, donde han encontrado un respiro en el tema económico. La mujer que con una paciencia que parece fuera de lo común, al igual que sus movimientos de mano que entrelazan las fibra de plástico en formas geométricas, comparte que en Juajuapan el tejido de sombreros y bolsas es una actividad tradicional que todos llevan a la práctica. Sus abuelos lo hacían, sus padres también y ella aprendió a la edad de diez años; a los 15 ya era un oficio del que dependía económicamente. En sus inicios, relató que únicamente realizaba sombreros, pero lamentablemente llegó un momento en que no se vendía nada, quedando sin el suste
María, artesana zapoteca que se abre camino en Chiapas
María Hernández, zapoteca oriunda del municipio de Juajuapan de León, Oaxaca, es una hábil y talentosa artesana que desde hace un par de años se abre paso en Chiapas con sus ya conocidas bolsas elaboradas a mano. La mujer de 55 años de edad expone que la necesidad de sostener su hogar, y por la grave crisis que prevalece en su estado y ciudad natal, probaron suerte viajando al vecino estado de Chiapas, donde han encontrado un respiro en el tema económico. La mujer que con una paciencia que parece fuera de lo común, al igual que sus movimientos de mano que entrelazan las fibra de plástico en formas geométricas, comparte que en Juajuapan el tejido de sombreros y bolsas es una actividad tradicional que todos llevan a la práctica. Sus abuelos lo hacían, sus padres también y ella aprendió a la edad de diez años; a los 15 ya era un oficio del que dependía económicamente. En sus inicios, relató que únicamente realizaba sombreros, pero lamentablemente llegó un momento en que no se vendía nada, quedando sin el suste